
I
Para llenar el vientre
no hace falta modernismo,
tan solo tenedor y un cuchillo.
II
Mentira es, por tanto, lo que no es verdad:
medita, si es necesario, lo que has de reflexionar.
III
Considera la vida como un premio,
mas dótala de valor, no de precio.
IV
Monedas tiradas en las ermitas
es la gran mentira del capital.
No las derroches
pero déjalas en mejor lugar.
V
La fe mueve montañas
o convence ejércitos.
Pero tú, amigo de la paz,
ejercita el pensamiento
que los milagros,a más tardar,
son pasajeros.
VI
¡Quién quiere a Jesús teniendo a Magdalena!
Mal negocio – pensaron los empresarios.
Necesitamos un milagro – idearon los prestamistas.
Hagámosla de buena vida – sentenciaron los machistas.
¡Quién quiere a Jesús teniendo a Magdalena!
Prefiero la vida alegre a este vino de nevera – dijo Magdalena.
Y yo prefiero cerezas a este pan rancio – dijo Jesús, el profeta.
¡Ya está!, ¡Tengo el negocio! – dijo el economista.
¿Por qué no la llevas al local para que aprenda el oficio? – le dijo al mesias el ya dicho.
¡Pero todo ésto es mentira! – dijo Cristo.
¿Y qué?, ¡La recompensa es Cristianismo! – dijo el emprendedor al pardillo.
¡Quién quiere a Jesús teniendo a Magdalena!
VII
Piensa en frío y hará calor.
Desea el sol y lloverá.
¿Para qué sirven los sueños
si todo sale mal?
VIII
Ten fe y moverás montañas.
Lo malo es que, es de suponer
que la montaña, son un simple soplido
la puedes mover.
IX (Meditaciones de una beata)
Toma este pan
si necesitas un amigo…
¡Prefiero el cuerpo de Cristo!
X
Piensa en lo que puedes hacer
con lo que hay,
no es momento de problemas.
Ríe, canta, sueña, llora
mas no te rías de los demás
que no es buena cosa.
XI
Empieza los cuentos por el final
o escríbelos al revés.
Ejercita al dinero
para que sea tu amigo fiel
y que su maldad desaparezca
con un buen caché.
XII
La poesía ejercita las neuronas.
La poesía somos nosotros,
eres tú, soy yo, es la vida.
La poesía es luz de guía
o candil de oscuridad.
XIII
El miedo que nos atenaza
no es responsabilidad nuestra.
Mira antes de abrir
o reflexiona después de cerrar.
XIV
Cualquiera tiene en su cabeza
un laboratorio de felices ideas
o un cementerio de versos de maleza.
(Elegir entre el bueno o el malo es la lección,
guardar o podar la hierba
en detrimento de la opinión de cualquiera.)
XV (Himno a la corrupción)
¿Por qué la participación ciudadana
sólo aparece en las tiendas de moda?
¿Se compran votos?
¿Se aprende filosofía?
¿Se regalan trajes y bolsos?
XVI (a Machado)
Soledades y Galerías
del gran poeta de Baeza.
A tí te leo
como he estado en esas llanuras bélicas
que narras y deseas.
Pero, aunque tu barca esté en otra ribera
me gustaría seguir bebiendo
tu amado vino de las tabernas.
XVII
Si el calor fuera verso
estaríamos llorando de emoción.
Pero es triste
(y no emotivo)
la guerra sin cesar de las estaciones,
con su rabia impresa
y sus cuatro corazones.
XVIII (Canción del optimista)
¡Qué ruido hace el mundo!
Si me dejaran,
bajaría el volumen
y suburía el silencio
hasta que las horas pasaran.
XIX
Prefiero ir a pie
y dejar pasar el tren:
¡Es tan cómodo subirse en él!
Para, te recoge y te lleva
aunque allí eres uno más;
uno más que viste y calza
otro igual,
los mismos de siempre.
XX
Desde aquí y por siempre
quiero desear al mundo suerte:
Suerte con tus histórias,
suerte con tus quehaceres,
suerte con tus lecciones,
suerte con tus horas.
Desde aquí y por ahora
desearía desear al mundo paciencia:
Paciencia con las guerras,
paciencia con los países,
paciencia con las banderas,
paciencia con los buitres.
Desde aquí y hacia ninguna parte
me gustaría desear al mundo cuidado:
Cuidado con la inocencia,
cuidado con los gobiernos,
cuidado con los objetivos
cuidado con la experiencia.
¡Cuidado mundo,
pueden hacerte daño!
Pero eres tan mudo…
imagen: el blog de Emilio Jorrín